jueves, 22 de mayo de 2008

ActO cuaRtO* (hiStoRia de una eScaLera)

Pasaron veinte años. La escalera sigue siendo como años atrás, vieja, humilde y sucia, pero con alguna novedad, el ascensor.
PACA, ROSA Y TRINI murieron hace tres años y URBANO murió hace dos meses.
FERNANDO HIJO y CARMINA HIJA se casaron y la madre de CARMINA vive con ellos desde que murió URBANO.


(Salen dos vecinos nuevos que viven en el IV, son DON MARCELINO y DOÑA CARMEN, tienen aproximadamente unos sesenta años de edad y bajan la escalera lentamente. Al bajar al primer rellano, se encuentran al JOVEN BIEN VESTIDO que sale del I.)

JOVEN.— (con una alegre sonrisa) ¿ Hola, cómo están? ¿Va bien la mudanza de casa?
DON MARCELINO.— Sí, hemos hecho una buena compra y el pisito es muy acogedor.
JOVEN.— Me alegro mucho de haberla vendido a unos buenos compradores y que la encuentren tan acogedora. ¿Y con los vecinos qué tal se llevan?
DOÑA CARMEN.— La verdad es que son muy buena gente todos, y con Carmina me llevo muy bién. Cada tarde quedamos para hacer el café y me cuenta muchas cosas de Urbano y de cuando ella era jovencita. Nos lo contamos todo; pero (con voz baja) Marcelino, no sé que le pasa, que no se hace mucho con los vecinos.
JOVEN.— Es cuestión de tiempo y acostumbrarse. Que vaya bién. Me tengo que ir al trabajo. Ya nos veremos.

(Salen CARMINA MADRE y CARMINA HIJA del III, que está esperando un hijo de FERNANDO. Se van a la compra con el capacho y van hablando.)

CARMINA HIJA.— Qué madre, ¿qué tal va con Carmen? Veo que os lleváis muy bién.
CARMINA MADRE.— Sí, es diez años más joven que yo, pero nos lo contamos todo. Es increíble la confianza que nos hemos cogido una a otra en tan poco tiempo.
CARMINA HIJA.— Ya se nota en la compra del café, que os pasáis las tardes charlando hasta que se hace la hora de cenar. Y a su marido, ¿no lo conoces?
CARMINA MADRE.— No, me ha contado que es buen hombre, pero que le cuesta relacionarse con la gente y que algunos de los vecinos no le acaban de convencer.
CARMINA HIJA.— ¿Y por qué no les dices que vengan un día a casa a cenar y nos conocemos mejor?
CARMINA MADRE.— Sería buena idea, pero no sé si querrá venir Marcelino. Ya se lo diré a Carmen.
CARMINA HIJA.— (con una sonrisa) ¡Venga madre! Vamos a comprar café que se nos hace tarde para comer y aún tenemos que preparar toda la comida. Llegará Fernando de trabajar y no tendrá nada para comer.
CARMINA MADRE.— Sin prisa hija, ¡que mis piernas ya no aguantan! Y con el ascensor estropeado me canso mucho más.
CARMINA HIJA.— Tienes razón, A ver si vienen pronto a arreglarlo que yo también me canso.

( Entra un hombre con un mono azul y una caja de herramientas, es el mecánico que viene a arreglar el ascensor.)

MECÁNICO— ¡Buenos días señoritas!
CARMINA MADRE.— ¡Señorita mi hija, yo ya estoy demasiado vieja!
CARMINA HIJA.— (con una sonrisa)Buenos días, nos vamos a la compra, que se nos está haciendo demasiado tarde.
CARMINA MADRE.— Hasta luego, a ver si cuando llegamos ya está arreglado el ascensor.
MECÁNICO.— Haré lo que pueda. Hasta luego.

(Salen ELVIRA, MANOLÍN y FERNANDO del II, MANOLÍN se va corriendo para abajo y su madre le grita)

ELVIRA.— ¿Dónde vas tan deprisa Manolín?
MANOLÍN.— He quedado con mis amigos, volveré tarde, no me esperéis para cenar.
ELVIRA.— Pues que vaya bien, ¡adiós!
FERNANDO.— Este chaval no encontrará novia nunca al paso que va.
ELVIRA.— Déjalo, el día que nosotros faltemos en este mundo, ya se espabilará en buscar una chiquilla bien guapa, como él.

(Se encuentran con CARMINA HIJA y CARMINA MADRE que vienen de hacer la compra con su capacho bien lleno.)


FERNANDO.— Buenos días.
CARMINA MADRE.— Buenos días.
ELVIRA.— Qué Carmina, ¿Te queda poco ya no?
CARMINA HIJA.— Sí, ya está a punto de llegar.
ELVIRA.—¿Cómo se llamará? Lo habéis pensado ya tú y mi Fernandito.
CARMINA HIJA.— Sí, si es niño Sergio y si es niña María.
FERNANDO.— ¿Sabéis si está arreglado el ascensor?
CARMINA MADRE.— Estaba Manolo arreglándolo supongo que habrá acabado ya.
FERNANDO.— Bueno nos vamos a comprar, ¡adiós!
CARMINA HIJA.— ¡Adiós!

(CARMINA HIJA y CARMINA MADRE cogen el ascensor, abren la puerta de su casa y entran)

CARMINA HIJA.— ¡Mamá me parece que he roto aguas! Llama al trabajo de Fernando para que venga.
CARMINA MADRE.— Ahora llamo hija, tú tranquila. También llamaré a Carme porque nos ayude.

(Al rato de que CARMINA MADRE llamara al trabajo de FERNANDO, él llegaba)

FERNANDO.— ¡Carmina vamos al hospital rápido! Ahora llamaré a mi madre.
CARMINA HIJA.— (gritando)No sé si tendremos tiempo. ¡Fernando!

(Una hora más tarde, SERGIO ya había nacido. Muchos van a visitarlo y le traen muchos regalos)

domingo, 6 de abril de 2008

___pOeSía saN joRdi~ [2]

Me desperté con mi sonrisa,
abrí la agenda escolar,
miré los deberes que había
y me fui directa al sofá.

Tenía que hacer mates,
tenía que hacer inglés.
No hice nada de eso
y me fui directa al Corte Inglés.

Llegué a casa a las once,
muy cansada y agotada.
Pensé por un momento,
los deberes no los haré!

___pOeSía saN joRdi~

Llevo pensando mucho rato,
para hacer mi poesía.
Por mucho que lo intento,
no me sale ni de dentro.

Hace como media hora
que me puesto a escribir,
intentando acabar,
la poesía para entregar.

La verdad es que no se que explicar,
porque no puedo ni pensar.
Intento recordar algún momento genial,
Pero no lo puedo escribir, necesito dormir.

Después de escribir tanto,
hace falta descansar.
Llevo escribiendo mucho rato,
me voy directa al sofá.

martes, 25 de marzo de 2008

~LoS rObOtS]]*

Yo en esta redacció hablaré si las personas tienen intimidad o no.
El libro, en el capítulo de Multivac, que era un robot sabía todos los pensamientos de las personas, creo que al largo de los años ya no tendremos ni intimidad. Por ejemplo, ahora com los ordenadores, fácilmente te puede grabar y colgar el vídeo en internet o si vas a la playa o haces qualquier tipo de cosa también te graban. La intimidad de aquí unos años se acabará, y creo que todos la necesitamos en un momento o otro, cuando no quieres o no tienes ganas de hablar o hacer alguna cosa necesitas intimidad, pues de aquí unos años por mucho que la necesites o la quieras no la tendrás porque los robots que se inventarán ya te descubrirán ellos lo que te pasao o te vigilarán.
Mi conclusión sobre este tema, es que no me parece bien que no tengamos intimidad porque creo que la necesitamos.
La tecnología de hoy en día ha influido mucho y influirá en el futuro porque poco a poco tendremos menos intimidad.

lunes, 18 de febrero de 2008

Se puede obligar a los demás a cumplir las costumbres de un país?

Creo que obligar a los demás a cumplir una costumbre de un país no se puede, porque cada país tiene las suyas. Pero si vienen a nuestro país tendrían que respetar las costumbres de aquí porque ya no están en su país.
Por ejemplo si viene una familia árabe las mujeres no tendrían porque llevar el pañuelo en la cabeza y los niños que van al colegio tendrían que pagar los libros y el dinero de las excursiones. Si nosotros lo pagamos ellos también lo tendrían que hacer. Creo y es posible que sea así que si tú fueras a su país te obligarían a llevar pañuelo y a respetar las costumbres de allí y no podrías respetar las de tu país. Mi opinión sobre este tema, es que si que deberían respetar las costumbres del país y cumplirlas como lo hacen los de aquí, porque no hay derecho que estén en tu país y no respeten nuestras costumbres. Si aquí hay costumbres es para que se hagan no para que los que vienen de fuera no las respeten y hagan las de su país.
Yo voy en contra de que vengan y no respeten las costumbres, porque yo si fuera allí me las harían respetar seguro.

lunes, 4 de febrero de 2008

~caRicaTuRa>> (iNvenTaDa]]


Tengo los pelos largos con pechas rubias, mis ojos son grandes y marrones como dos naranjas, tengo una nariz larga y más grande que lo normal, se parece a la de Pinocho. Mis orejas son pequeñas, no se parecen nada a las del dumbo y mi boca es grande con unos labios rojos que sobre saltan y cuando rió se me ven los dos dientes que tengo que parecen los de un conejo. Mis mofletes parece que estén hinchados y siempre están rojos. Dejando la cara, vamos a lo físico, soy alta como un pino, y delgada como un palillo. Tengo unos brazos gordos, y las manos muy delgadas con los dedos grandes. Tengo mucha barriga, se parece un tambor.
De carácter soy un poco rara, puedo ser simpática o no depende.

sábado, 2 de febrero de 2008

~uN paiSaJe>>

Cogí la carretera del medio y llegué a un pueblo que se veía un poco solitario. Parecía ser que aquel pueblo tenía y era una sola calle. Me paré a la casa número siete que era la que parecía más nueva y limpia. Entré, y era una pequeña casita muy acogedora pero no me quería quedar, decidí salir e ir a ver más cosas de aquel agradable pueblo. No es que haciera buen tiempo para pasear, las nubes de un azul espeso que tapaban al sol, pero bueno yo quería experimentar aquel pueblo. Llegué a un parque y desde allí se observaban unas montañas muy altas y cubiertas de nieve. El parque era todo verde, no había ni un solo color más, todo era verde de diferentes tonalidades. Me quede sorprendida porque los troncos, la tierra, las piedras…también eran verdes.
Me fui de aquel pueblo tan bonito y me vine para casa, la verdad fue una gran experiencia y me gusto mucho.

domingo, 20 de enero de 2008

diáLogO~

Se conocieron en un chat hace 2 meses...
Un día Raúl decidió pedirle para quedar:
-Silvía, quieres ir a cenar esta noche? y después damos una vuleta? dijo Raúl.
Sílvia muy contenta le respondió: -Pues claro que quiero, nos vemos esta noche a las nueve en la Plaza de las Naciones ¿vale?
-Vale, respondió muy contento Raúlcon ganas de que fueran las nueve.
Ya eran las nueve, Raúl y Sílvia se encontraron en la Plaza:
-Tu deves ser Sílvia no? -Sí dijo ella contenta, - y tu Raúl ¿no? -Por supuesto.
-Nos vamos a cenar al restaurante chino le dijo Sílvia con una sonrisa.
-Vale.
Después de cenar hablaron un rato y se fueron a dar una vuelta.
-Nos sentamos al banco dijo Sílvia.
-Sí, una pregunta ¿tienes novia?
-No dijo Raúl con una cara extraña.
Las doze de la noche...
-Bueno Sílvia me voy para casa, nos llamamos mañana ¿vale¿
-Vale Raúl, hasta mañana y buenas noches dijo Sílvia muy contenta.
Raúl y Sílvia se habían enamorado.